
El Lago de Atitlán contiene un organismo que se ha denominado cianobacterias. El cuerpo de agua no se arreglará de un día a otro ya que no existe tal solución. Las cianobacterias han venido a transformar una serie de nuevas dinámicas alrededor de los pueblos del Lago. Para listar algunas pocas:
· El turismo ha disminuido
· Ya no se puede pescar
· Han llegado técnicos (médicos, biólogos, antropólogos, etc.)
· Ha habido influencia/presión por parte de otros países y del gobierno
· Divulgaciones variadas de los medios
· Se han enfermado turistas
· Manifestaciones de las personas (foto)
· Se han enfermado gente local de dolor de estomago, enfermedades de la piel, etc.
En ese sentido, la pregunta es: ¿qué pueden hacen un antropólogo médico sociocultural aplicado y un antropólogo médico aplicado “clínico” en un país como Guatemala para una situación como la del Lago de Atitlán?
La antropología sociocultural es una ciencia interpretativa que centra su análisis en la cultura (se discutirá el término cultura en otra reflexión) haciendo uso de la etnografía (se discutirá qué es etnografía más adelante). Entonces, teniendo en cuenta lo anterior se puede empezar a esbozar qué significa la antropología médica aplicada.
Primero, el practicante de la antropología médica sociocultural aplicada “…refers to the uses of cultural research and involvement to enhance the health infrastructure. This has taken the form of anthropologists becoming involved in the creation of community health programs or primary health care systems.” (Jansen 2002:34). Esto quiere decir que es una persona que está focalizando sus métodos y teoría antropológicos de forma práctica en una esfera del ser humano que es la salud. O bien, en otras palabras, es ver lo que occidente entiende como biomedicina/medicina desde “otra” perspectiva para encontrar prácticas culturalmente viables – ver la medicina de otra forma para fines específicos.
Sin embargo, para que el antropólogo lleve a cabo esto, debe utilizar el método que ha distinguido a la ciencia: la etnografía. Probablemente, la etnografía es el aporte más grande que la antropología ha hecho a las ciencias sociales y demás. Entonces, la etnografía: “…es descripción densa. Lo que en realidad encara el etnógrafo (salvo cuando está entregado a la más automática de las rutinas que es la recolección de datos) es una multiplicidad de estructuras conceptuales complejas, muchas de las cuales están superpuestas o enlazadas entre sí, estructuras que son al mismo tiempo extrañas, irregulares, no explícitas, y a las cuales el etnógrafo debe ingeniarse de alguna manera, para captarlas primero y para explicarlas después. Y esto ocurre hasta en los niveles de trabajo más vulgares y rutinarios de su actividad: entrevistar a informantes, observar ritos, elicitar términos de parentesco, establecer límites de propiedad, hacer censo de casas... escribir su diario. Hacer etnografía es como tratar de leer (en el sentido de "interpretar un texto") un manuscrito extranjero, borroso, plagado de elipsis, de incoherencias, de sospechosas enmiendas y de comentarios tendenciosos…” [Resaltado propio] (Geertz :24).
Por lo tanto, hacer etnografía es lograr obtener una descripción densa de una matriz de significaciones de un colectivo. Hacer etnografía se refiere a la capacidad de sistematizar la información para que sea congruente con la manera de interpretarla. Por último, hacer etnografía no se refiere hacer toda clase de métodos elegantes (si uno sabe hacerlos y no se deja la etnografía atrás perfecto) que tal vez sólo rasquen la superficie, sino se refiere a hablar profundamente con las personas, compartir y entender.
Guatemala es un país que tiene una larga historia de problemas socioculturales. Además, es un país con una larga tradición de antropólogos en su mayoría extranjeros. Es un país donde en la actualidad se encuentra: el racismo y el llamado desarrollo. Puntualmente, en el caso descrito arriba confluyen lo que es la cianobacterias, el desarrollo, el racismo y las personas. El panorama es el siguiente: un área geográfica que por el momento posee un organismo que está alterando como se desenvuelve la vida y por lo tanto están llegando hordas de técnicos e instituciones para “hacer” algo y que al mismo tiempo pueden estar reproduciendo racismo u otros discursos.
El papel de la etnografía es importante en este caso porque es la forma en que se puede llegar primero, a comprender qué es lo que está pasando con la diversidad de actores; por ejemplo, a nivel de técnicos, políticos y sobretodo la población cómo está percibiendo la cianobacterias a nivel de salud, económico, social , etc. El antropólogo podría recolectar las narrativas con el propósito de articular coherentemente un plan de acción participativo que sea pertinente a las comunidades. Es decir, la etnografía podría generar un espacio de entendimiento compartido de los distintos actores para poder combatir las cianobacterias. De forma superficial podría ser algo así como: recolectar percepciones de cuáles son los problemas directos que genera las cianobacterias para cada pueblo, conocer qué están haciendo las ONGs y técnicos, recolectar percepciones de posibles soluciones locales, que los turistas hagan otro tipo de turismo al ayudar a limpiar el Lago y paralelo a esto hacer un mapeo social para conocer cuáles creen que son los pueblos que más contaminan.
Por otro lado, la otra faceta de la antropología médica es la clínica, ésta “…takes either the form of already practicing nurses, doctors, or other therapist acquiring anthropological skills to enhance their clinical work, or the form of a research anthropologist relating to a clinical setting as a member of a team.” (Jansen 2002: 35). Esto quiere decir que por ejemplo en el caso del Lago de Atitlán no hay recursos económicos para que un antropólogo trabaje, los distintos actores pueden ser capacitados para poder captar e interpretar las distintas dinámicas sociales. En otras palabras, cualquier persona puede hacer antropología y ése es el espíritu de la antropología aplicada en tanto que no se está encerrando en su propio cuerpo epistemológico occidental y no-occidental.
En suma, la antropología sociocultural tiene dos pilares: el término cultura y la etnografía. La antropología médica aplicada debe entenderse en su forma más elemental como “otra” manera de entender la salud/medicina para un fin y que cualquiera lo puede lograr. Un caso concreto donde podría haber espacio para un(a) antropólog@ es en el Lago de Atitlán y las cianobacterias.
Número de palabras del cuerpo: 1 035
Bibliografía
Ø Geertz, Clifford. 2003. La interpretación de las culturas. Gedisa, Barcelona.
Ø Janzen, John (2002). Chapter2. The origins and theories of medical anthropology.
Créditos a imágenes electrónicas:
Ø http://www.prensalibre.com.gt/noticias/Persiste-indefension-cianobacteria_0_224977511.html
Ø http://wvw.nacion.com/ln_ee/2009/noviembre/20/aldea2167062.html
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ResponderEliminarMe gustó mucho tu reflexión y el enfoque que le diste. Me gustaría comentar un poco sobre la relación entre la antropología aplicada y casos como el del lago de Atitlan en donde se ven involucran profesionales de varios campos. Yo como bióloga me he dado cuenta poco a poco, como tener una perspectiva antropológica al realizar estudios en mi campo es una herramienta que no solo facilita el trabajo en el campo si no permite proponer mejores y más efectivas soluciones.
ResponderEliminarMe parece increíblemente importante que se recalque la importancia de la que la antropología aplicada sea conocida y aplicada no solo por antropólogos si no por profesionales de otros campos. El ejemplo del problema de la cianobácteria en el lago de Atitlán es un excelente ejemplo. Primero, este problema está siendo tratado principalmente por profesionales extranjeros que saben muy poco o nada de la cultura, estilo de vida y costumbres de los habitantes de esta área. Además, los profesionales encargados de buscar soluciones para controlar este afloramiento son principalmente biólogos e ingenieros ambientales, que ven como prioridad los recursos naturales y no toman en cuenta como las decisiones a tomar o las nuevas restricciones no solo afectan a los turistas si no a los habitantes originales de esta zona. Por lo que se hace necesario aplicar técnicas como la etnografía no solo para estudios en donde el tema principal sea algo social, si no en cualquiera que tenga que ver con comunidades. Conocer la perspectiva de las comunidades, que también se ven afectados por el problema a abordar, es vital no solo para tener el apoyo de estas sino establecer soluciones más efectivas y que traigan beneficios a todos los grupos relacionados.