El capitulo 6 del texto de Briggs titulado “Containing Indigenous invasion” habla sobre como los pobladores Mariusianos llegan a Barrancas huyendo de un mal que ya ha matado a muchos más de los que otro mal jamás lo ha hecho. Con su llegada, se les acusa de ser los portadores de la enfermedad del cólera y se les encierra en cuarentena sin su consentimiento. Precisamente, la Guardia Nacional recoge a todos los indígenas que van llegando a Barrancas y los encierra en la escuela durante unas semanas ,“the barbed wire around the school that usually kept vandals and thieves from getting in now kept the Mariusans fon getting out, (Briggs, 2003:141).” Esta medida se ha tomado desde el Estado supuestamente para evitar que el mal del cólera se expanda al resto de la población (la población criolla). Así vemos entonces las relaciones de poder, al ser el Estado quien toma las decisiones generalmente favoreciendo no la salud, sino quien tenga mas “importancia”.
Existen además distintos puntos de vista que hay que tomar en cuenta. Nos encontramos frent a un juego de percepciones sociales ya que los indígenas tienden a considerar a los criollos y los pescadores como portadores del mal del cólera de la misma manera que estos dos tienden también a culpar al “otro”. Cuando se entrevista a los indígenas se ven las percepciones negativas de quienes los “regulan”.
“They threw everybody inside there, all the people. The building was packed. There were lots of people; everybody was there. They threw all the people who had come from here in the forest inside there. But instead of being able to eat, we had to live almost without food. They gave us only a little food. They gave us only starch, no meat or fish. And we didn't beg for anything more either. They kept us inside there for two weeks, (Rivera en Briggs, 2003: 139).”
Existe entonces una tendencia no solamente a exteriorizar el mal o la enfermedad que afecta a una población, sino además a “racializar” y estigmatizar al otro a causa de ese mal. La amenaza comienza entonces a relacionarse con un grupo específico, creando representaciones sociales muchas veces malinterpretadas debido a la búsqueda de una respuesta.
El siguiente fragmento muestra como en un lugar ficticio, también se intenta poner en cuarentena a la población que porta una enfermedad aparentemente contagiosa de la cual no se conoce realmente ni la causa ni la enfermedad.
“La ocurrencia había brotado de la cabeza del ministro mismo. Era, por cualquier lado que se la examinara, una idea feliz, incluso perfecta, tanto en lo referente a los aspectos meramente sanitarios del caso como a sus implicaciones sociales y a sus derivaciones politicas. Mientras no se aclarasen las causas, o, para emplear un lenguaje adecuado, la etiologíaa del mal blanco, como gracias a la inspiración de un asesor imaginativo la la sonante palabra ceguera sería designada, mientras no se encontrara para aquel mal tratamiento y cura, y quizá vacuna que previniera la aparición de casos futuros, todas las personas que se quedaran ciegos, y también quienes con ellas hubieran tenido contacto físico o proximidad directa, serían recogidas y aisaladas, para evitar así ulteriores contagios que, de verificarse, se multiplicarían según lo que matemáticamente es costumbre denominar progresión geométrica. Quod erat demonstrandum, concluyó el ministro. En palabras al alcance de todo el mundo, se trataba de poner en cuarentena a todas aquellas personas, de acuerdo con la antigua práctica heredada de los tiempos del cólera y de la fiebre amarilla, cuando los barcos contaminados, o simplemente sospechosos de infección, tenían que permanecer apartados cuarenta días, hasta ver, (Saramago, 1995:30).”
Escogí el fragmento de José Saramago del Ensayo de la Ceguera pues muestra también que existe una clara relación de poder. En efecto, quien toma las decisiones por el resto de la población es en este caso el ministro, así como en el libro de Briggs, el Estado y la Guardia Nacional. Por lo tanto, en ambos casos, la población está sujeta a decisiones gubernamentales sin saber si se les va a poder curar y si eventualmente van a poder salir de la cuarentena. Saramago también compara la enfermedad de la ceguera con el cólera y otras enfermedades que han devastado con poblaciones en la vida real. Finalmente, esta cita de Saramago aporta un poco más acerca de los conceptos científicos de enfermedad. En el libro, la enfermedad de la ceguera no tiene una causa física sino más bien se da por una falta de conciencia social que no permite a las personas ver la realidad y quedan ciegas.
Por ultimo, adjunté una foto en la que una mujer está siendo atacada por unos zombies. Los zombies, aunque son una epidemia ficticia, muchas veces comienzan puestos en cuarentena, aislados del resto de la población por parte del gobierno. No es que la imagen en sí deba tomarse en cuenta, sino es la manera en que una vez más, el mundo occidental muestra el trato que debe darse en caso de las epidemias o las pandemias que amenazan a la población. La respuesta que ha encontrado occidente en lo general, para el cólera, para el AH1N1, para cualquier amenaza, se queda en lo que la ciencia dura pueda curar, en el aislamiento y en toma de decisiones de los grupos dominantes de la población.
Saramago, José
1995 Ensayo sobre la ceguera. Lisboa: Caminho, S.A.
Briggs, Charles
2003 Stories in the Time of Cholera: Racial Profiling During a Medical Nightmare. Berkeley: University of Berkeley Press.
La reflexión de Margarita es muy interesante en el sentido en que nos muestra un punto de vista diferente acerca de la epidemia de cólera que sucedió en Venezuela y además, demuestra un vínculo interesante con otras epidemias y desastres ocurridos en el mundo por medio de una historia ficticia. Margarita explica que en el caso de la epidemia que ocurrió en Venezuela, el gobierno tomó en sus manos las vidas de muchos marusianos y los encerró en la escuela para supuestamente prevenir que propagara más la enfermedad entre la población de más importancia: los criollos. En la cita que Margarita expone de José Saramago, se demuestra también cómo el gobierno tiene suficiente poder como para pasar encima a quienes debería servir y encerrarlos para su “propio bien”. También, en esta cita, Saramago habla acerca de que ésta práctica viene heredada “de los tiempos del cólera y de la fiebre amarilla, cuando los barcos contaminados, o simplemente sospechosos de infección, tenían que permanecer apartados cuarenta días” (Saramago 1995:30). Además de ver cómo el gobierno sigue realizando prácticas que tiene desde hace mucho tiempo, Margarita, explica que la foto que ella colocó, hace referencia a la “epidemia ficticia” de los zombies.
ResponderEliminarMe parece muy interesante lo que explica Margarita acerca de cómo se tiene el poder sobre el otro simplemente por el hecho de que se cree que el otro tiene menos valor por su cultura. Entendiendo por supuesto el término de cultura como un sinónimo de bellas artes, buenos modales y por supuesto que está de acuerdo a lo que la modernidad dicta. Concuerdo con ella cuando explica, al final de su reflexión que para cualquier tipo de epidemia o “amenaza, se queda en lo que la ciencia dura pueda curar, en el aislamiento y en toma de decisiones de los grupos dominantes de la película”. Es una afirmación muy cierta ya que la mayoría de veces no se toman en cuenta otras vías alternas para las poblaciones que son minoría en términos de poder. Se busca una solución fácil, rápida, que no cueste mucho dinero (porque no se quiere gastar tanto en personas que no valen la pena). Esto me recuerda mucho a una noticia que salió en el periódico hace algunos meses y que creó gran revuelo. En la noticia se explicaba cómo los Estados Unidos había utilizado a la población de Guatemala, sobre todo prostitutas, soldados, locos, para inyectarles enfermedades de transmisión sexual, no darles tratamiento y así poder examinar cómo era que la enfermedad se desenvolvía entre la población. Podemos hacer un vínculo entonces entre esta población y la población de los marusianos: sin poder y sin ningún tipo de voz entre las élites gobernantes y con una enfermedad que está identificada con poblaciones marginadas y pobres. Poblaciones que luego serán aisladas, puestas en cuarentena y estudiadas por otro grupo de personas que decidirán si están o no aptos para volver a codearse con la crema y nata de la sociedad, o al menos para regresar a la pocilga de donde vinieron. Estoy de acuerdo con Margarita, definitivamente aquí los grupos dominantes toman las decisiones, para bien o para mal, por el resto de la población.
COMENTARIO POR MARIA RENEE ORTIZ ORTIZ
ResponderEliminarMe parece interesante como esta reflexión hace una línea de la importancia de la antropología médica. Se menciona “importancia” pues a través de esta disciplina se encuentran grandes necesidades que deben ser atendidas inmediatamente. Pero más importante aun es que a través de esta se muestran los intereses de poder, aspectos culturales y relaciones étnicas. Estos aspectos se deben de mencionar de manera insistente, pues si nos damos cuenta en la mayoría de estudios antropológicos se muestran estos puntos. En esta reflexión se menciona que se suele prestar más atención al sistema médico occidental, pero si nos damos cuenta es por que, este sistema es el que ha predominado en cuanto a poder, es interesante como en esta reflexión, se busca ver las dos “caras de la moneda”, al decir esto es ver como la medicina “tradicional”, es igual de eficaz que la occidental. Pero es importante tomar en cuenta que muchas veces las creencias no permiten que todas las curaciones occidentales tengan éxito; pero esto es por que no se conocen, pues existen muchos pueblos que no tienen acceso a medicina occidental “cara”, ellos prefieren quedarse con la medicina “tradicional”, pues aparte de que es barata es la que se ha heredado y la que ha funcionado.
En la última parte de esta reflexión se menciona algo interesante: “Una vez que reconozcamos nuestros sesgos, seremos más honestos en la academia, en el campo y con nosotros mismos”. Esto llama mi atención, pues son muy pocos los académicos que toman en cuenta estos aspectos, pero más interesante aun es que muchas veces estos trabajos son los que tienen éxito, pues se sabe que hay limitaciones y no se puede avanzar si no las mejoramos. Es por eso que citare lo que en esta reflexión se expreso sobre el aporte de la antropología médica a esta búsqueda de conocimiento y es que “a través del estudio de las formas alternativas que pueden tomar los sistemas de salud en los grupos humanos”; ahora bien me pregunto ¿qué alternativas se deben emplear para lograr cambios?, ¿será que son efectivos? En fin vienen muchas cosas a mi cabeza, me pongo a pensar que la antropología médica ayuda entender ciertos tipos de vida que son totalmente diferentes a otros, pues hay muchas personas que creen firmemente en la medicina occidental y desacredita aquellas medicinas “tradicionales”, solo por cómo se ven, por cómo las ven las personas. Es por eso que se debe de luchar por romper los estereotipos hacia las prácticas medicinales “tradicionales”, pues estas muchas veces tienen más eficiencia que muchas otras que las pintan como únicas y perfectas.