
La verdad es que me costó bastante encontrar que el tema de una de las lecturas se ligarla a esta reflexión. Quizás no esté totalmente vinculada a las lecturas de la clase en sí, pero más a la clase que tuvimos el martes sobre la manera en que está organizada la salud publica en Guatemala.
Over two-thirds of Guatemalan had no access to local health services throughout most of the 1970’s. Although 61% of the population lived in rural areas, 80% of all health services were located in Guatemala City. In 1977 the national Ministry of Health was responsible for 541 health posts in rural areas, 171 health centers in regional locations, and 37 hospitals nationwide. Yet many of these facilities were nonfunctional because of lack of equipment, medicines, and7or trained personnel (CITGUA 1984). In rural areas the majority of the population had no access to waste disposal systems or potable water, and they were living in houses with dirt floors and open-pit fires for cooking (Green, 249).
La salud pública en Guatemala no es precisamente Buena. Siempre ha tenido desperfectos, sobre todo en la eficiencia que no tiene en ser precisamente “publica”.
En general, sabemos que el tema de salud pública en Guatemala es bastante difícil de tratar, sobre todo porque se intenta que esta sea lo más accesible posible, sin perder el presupuesto que se necesita para el mantenimiento y funcionamiento de un hospital (clínica o centro de salud). Lo que es de particular interés es precisamente la manera en que se financia dicho hospital. Idealmente, debería ser a través del presupuesto de impuestos que tiene el Ministerio de Salud, y no específicamente de quienes llegan allí a ser atendidos.
Creo que con el crecimiento y la multiplicación de las empresas en la historia de Guatemala, surgió un nuevo sistema de salud, de alguna manera paralelo al sistema de salud pública. La diferencia es que este sistema se financia a través de cuotas mensuales de los empresarios y sus trabajadores, quienes por ley, deben estar afiliados.
Aparentemente, este sistema no tiene fallas en cuanto a su mantenimiento. Es decir, que siempre y cuando haya empresas afiliadas y cuyos trabajadores también estén afiliados, el IGSS va a tener dinero para trabajar correctamente. El presupuesto debería ser proporcionalmente adecuado. Esto siempre y cuando se trabaje con transparencia, lo que no es realmente la situación real en Guatemala. En otras palabras, el dinero va a alcanzar si es que no se lo roban.
En la marcha de hoy, 20 de Octubre (día en que se conmemora la revolución de 1944 en Guatemala), pude ver un grupo de manifestantes trabajadores del IGSS. Desde hace unos días, ha habido noticias de manifestaciones de trabajadores del IGSS cerca del obelisco y demás, pero no les había puesto demasiada atención. Como mi mamá trabaja como odontóloga general en el IGSS, ella ya me había contado un poco la razón por las que se están dando estas manifestaciones, pues a ella como empleada ha sido también afectada.
El IGSS ofrece a sus empleados un plan de prestaciones, es decir que por el abono de una cierta cantidad mensual de su sueldo, ellos tienen derecho a ciertos servicios atención médica en el IGSS y una jubilación. Quizás, la prestación por la que todos se interesan más es la de la jubilación. Para jubilarse, el empleado debía llenar los requisitos de tener más de 55 años de edad y 20 años mínimos de trabajar. La jubilación era entonces un pago equivalente al 100% del sueldo del empleado.
Sin embargo, alguien estaba descapitalizando el plan de prestaciones, esto quiere decir que se estaban robando fondos, si se tenía cuello la gente se jubilaba antes de tiempo o se les ponía en puestos superiores en los ultimos tiempos para quedarse con jubilaciones de cantidades exageradas, más de lo que esas personas habían aportado de su sueldo durante su trabajo allí. Eso significa que ahora no hay dinero para pagar lo que se debe a las personas que si se jubilan bajo las condiciones que se pedían. El IGSS entonces comenzó a negociar con una tercera parte de los sindicatos de trabajadores sobre las medidas que se debían tomar ante esta situación. Hay que notar que no todos los trabajadores están afiliados a los sindicatos, ellos negociaron y firmaron el pacto colectivo, sin llevarlo a consenso.
Con las negociaciones, el IGSS ahora ofrece un pago equivalente al 80% del sueldo del empleado para la jubilación y además subieron la edad mínima a 57. Mucha gente que se jubilaba ahora y que cumplía con ambos requisitos no pueden jubilarse este año.
Por otro lado, para que le salgan las cuentas, el IGSS esta haciendo un aumento salarial del 1.5%, lo que para alguien que gana Q.3000.00 mensuales equivale a aproximadamente Q150.00. Lo que significa que con este aumento se va a quitar un porcentaje mayor para plan de prestaciones, que ya no se va a devolver.
Los trabajadores han estado desde entonces organizandose y manifestando. Pero las autoridades han estado reprimiendo los derechos a manifestar y protestar, a la manera de los años 70 y 80. Hay represión como amenazas de despidos y movilizaciones de sitios de trabajo. Con el miedo la gente deja de manifestarse. La excusa es la alerta roja por las depresiones tropicales y las fuertes lluvias que hay. En realidad, si quienes están manifestando no cumplen con sus deberes dentro de la atención de la salud. Sin embargo, ellos no estarían manifestando si las condiciones en que trabajan fueran adecuadas.
Aún fuera del sistema publico, la corrupción y el abuso de las relaciones de poder no permiten que los sistemas de salud en Guatemala funcionen correctamente.
La foto que adjunto muestra las siluetas de personas manifestando. Se relaciona con el hecho de que es un derecho de los empleados el manifestarse y organizarse cuando sus contratos no están siento respetados. Lo que ha pasado en el IGSS ha sido causa de la toma de decisiones unilaterales y la falta de un replanteamiento del problema.
Bibliografía:
http://www.igssgt.org/sobre_nosotros/historia_igss.html
Green, Linda (1989). “Consensus and coercion: primary health care and the Guatemalan State.” Medical Anthropology Quarterly.
El comentario de Margarita es pertinente debido a que el sistema de salud formal se manifiesta de diversas formas. Vemos pues, que el caso que expone Margarita señala: problemas estructurales (como la falta de cobertura (en la actualidad y sus inicios), muestra movilizaciones sociales (el caso de los jubilados y miembros del IGSS), se expresa el sistema de salud en las leyes (cuando se crea al IGSS), la brecha apática de la población de la ciudad por no solidarizarse con las demandas de la población.
ResponderEliminarLa antropología médica nos brinda la óptica para analizar bajo distintos lentes los procesos socioculturales que envisten la esfera de la salud. Desde ya, un abordaje podría ser el de las relaciones de poder como menciona Margarita. Las relaciones de poder entendidas como lo propuso Foucault. Que es a través de los dispositivos que controlan cada detalle de la actividad humana que se ejerce el poder sobre un individuo o un grupo. En ese sentido, por ejemplo los manifestantes del IGSS deben apostarle a otro tipo de dispositivos. Es decir, a la ley de transferencia por mencionar algo. Esto con el fin de que se creen dispositivos (en el sentido de Foucault) que vigilen y castiguen a los individuos que controlan los dispositivos que afectan a la población en general. Es en estos otros dispositivos que pueden ser utilizados como plataformas para que distintos grupos de la sociedad civil formen alianzas. No es casualidad que todo sistema burocrático especialice funciones e intereses - sino para ejercer un mayor control sobre los humanos.
El aporte de Margarita me parece excelente puesto que es una experiencia cercana a nosotros.En ese sentido, la forma en cómo funciona el aparto de salud en el Estado de Guatemala se vuelve más claro.
Desde mi perspectiva el sistema de salud (y probablemente el de educación) en Guatemala han sido demasiado politizados. Se han manejado a partir de interes personales, ajenos al bien común - lo cual está mal operado porque son instituciones creadas exclusivamente para la población en general. Creo que aplicadamente, la antropología institucional podría hacer más eficiente procesos burocráticos ya que lidia con formas de mejorar la comunicación entre y adentro de organizaciones, asociaciones y/o instituciones.
Por último, es preocupante que se menciona el uso de miedo/terror para someter a la población y no sólo de privarle el acceso a la salud sino el acceso a la movilización/expresión. Cabe mencionar que procede con las mismas personas que están manifestando ir a denunciar.
Ojala Margarita nos hubiera podido compartir más sobre la relación que tiene su madre con las personas que llegan al IGSS y el tipo de "cosas" que se ven a diario.
El primer punto que toca margarita me parece muy interesante, como en Guatemala surgieron estas dos ramas que trabajan en el tema de salud pero que operan de forma tan distinta y que tiene una organización tan diferente la una que la otra. Este hecho me hace plantearme muchas preguntas sobre los temas de salud en Guatemala. Si desde un principio se considera la salud como un derecho para todos ¿entonces porque es sistema se separa en dos? Desde un principio si el trabajador tuviera este derecho a la salud garantizado, el igss solo serviría como un fondo de retiro para los trabajadores, porque ellos ya tendrían sus servicios de salud cubierta. También se me ocurre pensar en cómo esta división entre trabajadores dentro de cierto nivel socio económico con el resto de la población afecta el sistema en general es decir, un trabajador que está cubierto por el igss tal vez nunca tenga que ir a un hospital público porque cada vez que necesite ser tratado puede ir al igss. ¿Qué consecuencias trae esto? A mi punto de vista un sistema de salud dividido en dos grupos en todo sentido tanto a nivel financiero, como estructural y político no sirve para nada con la “promesa” de la constitución de la salud como un derecho. Lo veo así porque no entiendo la diferenciación entre grupos para garantizar salud para todos. A mi punto de el igss aunque tiene no muy buena reputación en cuanto al nivel de tratamiento si tiene mejores referencias que casi cualquier hospital nacional. Pero esto a que se debe y si tiene solución merece una discusión más profunda y seria.
ResponderEliminarEn cuanto al análisis de la situación que afecta a los trabajadores del igss que nos da margarita, me parece la parte más puntual. Y estas son las situaciones que tiene que ser resueltas de forma más rápida posible en cuanto al sistema de salud, como la falta de presupuesto para los hospitales públicos. Como nos dice margarita el sistema debería estar funcionando de manera regular y no se necesitaría de protestas ni chapuces en el presupuesto para afrontar la situación pero como señala margarita es claro que en este punto pedir que las instituciones del gobierno trabajen con transparencia es solo un sueño el sistema y sobretodo en la salud parecer estar en caída libre por el abuso que se le ha dado en el manejo de estas instituciones durante años. Cuando sea posible tener un igss reformado, tal vez no pensando en algo totalmente perfecto pero si en un sistema transparente y eficiente en cuanto a sus obligaciones. Y lo mismo con el resto del sistema de salud del país estaría adecuado pensar en una reforma para lograr que la salud, sea un derecho realmente en Guatemala y que no quede como una bonita parte de nuestra constitución. Por el momento unir a los dos tal vez lo único que traería seria que uno bajara su capacidad de atención y no ayudaría al otro a solucionar sus problemas de fondo, el verdadero problema de fondo es la forma en que se hace la política hoy en día en Guatemala.