En esta reflexión decidí tomar en consideración algo que hemos platicado en varias sesiones en clase. ¿Qué es lo tradicional? y cómo los antropólogos médicos han estudiado a las personas separándolas según sus creencias, en ‘’tradicionales’’ y no tradicionales. Generalmente la biomedicina y lo que se conoce como el occidente se le relaciona con lo no tradicional. Muchas veces damos por sentado esta dicotomía. Esto me vino a la mente cuando leí el artículo de Sáenz sobre el manejo de las infecciones respiratorias agudas (IRA) . Este artículo trata sobre el reconocimiento de los síntomas de las IRAs en San Juan Comalapa, las formas de atención en lo local y en los servicios de salud públicas y algunas recomendaciones de la OMS para mejorar la atención en los servicios.
En su estudio acredita las dificultades en la atención de las IRAs a la pérdida de conocimiento de plantas o remedios tradicionales, el poco o nulo acceso a servicios de salud pública y su centralización, a la mala calidad de estos y a sus dificultades en la atención. Un factor decisivo es que muchas madres llevan a sus hijos a los servicios en el último momento cuando la enfermedad ya es muy grave. Sugiere que algunos problemas de la salud en Guatemala se podrían corregir con una intervención educativa y mejorando la comunicación entre los pacientes y el personal del sistema de salud.
Ella hace una lista de las recomendaciones de OPS/OMS y que muchas veces las madres no siguen porque no logran identificar los síntomas a tiempo o es retardado. Este ejercicio es importante hacerlo no sólo con esta población. Me hubiera gustado que este estudio fuera más regional o a mayores niveles. Para analizar las causas de muerte por las IRA u otro tipo de enfermedades no sólo basta en señalar lo que las madres no siguen.
‘’En general, las madres que habitan en las localidades estudiadas atribuyeron las IRA principalmente a descuido materno, en particular a permitir que a los niños les diera aire, a haberlos sacado al frío después de dormir o de bañarse, o a no haberlos alimentado bien. Esto refleja la noción subyacente de que los contrastes de frío y de calor (10, 11), y el abandono del habitus o de la “costumbre” (12), son perjudiciales. Otra creencia local expresada fue que una madre que ha sufrido exposición al frío no debe amamantar a su hijo porque la leche está “resfriada”. Algunos casos de IRA también se atribuyeron al “mal de ojo” (13–15) (Saenz, 1997: 260).
Esto me llamo la atención no por las relaciones que hace de las enfermedades con el sistema frio-caliente. Si no porque lo explica de una manera muy simple y da las citas en donde se puede verificar esa información. Pienso que es muy importante que los antropólogos o las personas que estudian las enfermedades en comunidades indígenas que tradicionalmente manejan este sistema deben investigar más a fondo cómo esa comunidad en especifico entiende el sistema frio-caliente o el mal de ojo. Muchas veces se da por sentado lo que se sabe de esto, que es algo que ya Adams o Hurtado estudiaron y que aparentemente es igual. La autora si dice que se ha habido abandono de ese habitus o costumbre. También estudia cómo se entiende y se externaliza en el cuerpo la fiebre o k´atän pero no evidencia una relación directa con el sistema frio-caliente.
‘’Las madres dicen que la “calentura” puede “entrar en el cuerpo”. Esta “calentura interna” se manifiesta únicamente en el vientre y, según la creencia, se localiza en el estómago. Es causa de preocupación porque la temperatura que “entra” y no “sale” se considera más “delicada” que la “calentura externa”, que se detecta con más facilidad. El exceso de “calentura interna” puede hacer que “el corazón se tape” y causar la muerte. Una manifestación frecuente de “calentura interna” es la respiración rápida o fatiga ´´ (Sáenz, 1997:261).
Es importante notar que ese sistema no se vive de la misma manera que hace 40 años y que es de imaginar que ha variado de alguna forma en cada localidad, más si es en una comunidad cercana a la capital o a un centro más urbano con más acceso a servicios de salud biomédico. La autora al estudiar la fiebre ya puede hacer conclusiones sobre los cambios que han habido en el sistema frio-caliente en comparación con otros estudios. De la misma forma actualmente las personas no se relacionan o entienden de la misma forma el sida, la gripe u otra enfermedad igual que hace 40 años. Pienso que es importante reflexionar sobre esto cada vez que se aborde el tema de las enfermedades y padecimientos, ya que todo es parte de un sistema mayor. Los cambios en este sistema en el tiempo van a cambiar las representaciones sociales y culturales.
La imagen que escogí se relaciona con esto ya que lo que es ‘’tradicionalmente un curandero’’ ha cambiado, sobre todo en contextos urbanos. Este curandero new age ofrece servicios a domicilio de medicina natural, bio-energética, física cuántica y medicina tradicional china en un contexto urbano.
Es importante considerar que este tipo de medicina no tiene toda la legitimidad, de igual forma ofrece un servicio y ha de tener demanda. En la cultura popular está de moda lo ‘’natural’’ y ‘’orgánico’’ como forma alternativa a artículos con más químico y más procesados. Es importante que la antropología médica mire ese cambio y no sólo se dedique a estudiar lo ‘’exóticos y tradicionales´´ Pienso que hay que redefinir lo tradicional y lo no tradicional. El movimiento ecologista y orgánico no sólo ha cambiado la forma de consumo y de producción de bienes. También ha influenciado en como las personas entienden la salud, la enfermedad y la sanación. Las tiendas naturistas y los artículos eco amigables se miran con más frecuencia. Cada vez más las personas consumen medicinas a bases de plantas o siguen terapias alternativas. Este es un link de un video que encontré donde explican cómo ha cambiado las formas de producción y el consumo. Este movimiento ha incrementado la demanda de terapias alternativas y a la medicina tradicional.
http://www.documaniatv.com/social/locos-por-organico-3-granjas-video_a7621eafa.html
Bibliografía
Sáenz de Tejada, Sandra (1997). “Manejo de las infecciones respiratorias agudas (IRA) en una comunidad kaqchiquel de Guatemala.” Rev Panam Salud Pública 1(4):259-265.
Sin autor. 2005. Locos por lo orgánico: 3-granjas. http://www.documaniatv.com/social/locos-por-lo-organico-3-granjas-video_a7621eafa.html
El tema que trata Ana Isabel es algo que ha sido difícil de tratar cuando uno empieza a estudiar relaciones específicas, en este caso prácticas propias de las culturas de acuerdo a las percepciones sobre salud. Estoy de acuerdo sobre el cuestionamiento que se propone en la reflexión ya que en la actualidad es más difícil estudiar aquellas particularidades porque a veces la misma población va perdiendo sus tradiciones en la forma de solucionar alguna molestia o enfermedad y entonces también se ve complicado entender para ellos otras metodologías que se van transformando o actualizando asistiendo a los centros de salud o algún médico que los visite.
ResponderEliminarConsidero que para este caso es importante un espacio de educación a la salud general pero no solo de conocimientos externos sino de conocimientos internos de la cultura o sociedad, especialmente para poder controlar e identificar algún tipo de síntomas que puedan sufrir las personas o por puros cuidados a la salud, de forma preventiva. Además quizás estas proposiciones no solo pueden ir de la mano la población sino también del antropólogo, el médico o cualquiera que se quiera involucrar en este tipo de trabajo relacionados.
Creo que efectivamente el conocimiento propio de las culturas es difícil para el entendimiento de los externos, ya que como mencionaba Ana Isabel, el mal de ojo o lo frío y lo caliente son cosas que muchas veces, y superficialmente, se toman como supersticiones o sugestiones culturales. En una época moderna abierta a estudiar “las diversidades” pareciera que ya no sería un problema tratar de entender estás lógicas socioculturales, sin embargo creo que estas ciencias han estado estancadas en entender como introducir el “otro pensamiento” o los otros sistemas más allá de hasta poder reivindicar algunas practicas efectivas o al menos tratar de reforzarlas o promocionarlas.
De forma contraria, y como lo comente, los que están más a la tarea de aprender lo otro son los que son estudiados o los que no están relacionados con una sociedad capitalista total. Me acuerdo una vez que entre familia estábamos hablando sobre el SIDA y estaba mi abuelita e 80 y pico de años, mujer que siempre había vivido en el área rural y que apenas sabia español, pero ella no entendía de lo que hablábamos, ella no concebía la idea de que una enfermedad no se pudiera curar ni con medicinas naturales, ni con químicos y tampoco con las creencias y prácticas mayas. Al final mi mamá le tuvo que explicar que estos ya eran otros tiempos y que sí efectivamente habían enfermedades que ya no se podían curar y que esa enfermedad del SIDA traía una serie de enfermedades y debilitamientos a la personas hasta que finalmente llegaba a la muerte. Fue difícil explicarle a mi abuelita que era una enfermedad de transmisión sexual, creó que en ese caso se hubiera alarmado pero al final comprendió que era una enfermedad muy difícil de tratar.
Más allá de redefinir lo tradicional o no tradicional se deberían de tomar en cuenta los aspectos que uno tiene que estudiar y reflexionar para lograr una mayor comunicación cuando se tratan de mantener y cuidar la salud de acuerdo a ciertas lógicas.