
I might be wrong
I might be wrong
I could have sworn
I saw a light coming on
I used to think
I used to think
There is no future left at all
I used to think
Open up, begin again
Let's go down the waterfall
Think about the good times
And never look back
Never look back
What would I do?
What would I do?
If I did not have you?
Open up, let me in
Let's go down the waterfall
Have ourselves a good time
It's nothing at all
Nothing at all
Nothing at all
I might be wrong
I could have sworn
I saw a light coming on
I used to think
I used to think
There is no future left at all
I used to think
Open up, begin again
Let's go down the waterfall
Think about the good times
And never look back
Never look back
What would I do?
What would I do?
If I did not have you?
Open up, let me in
Let's go down the waterfall
Have ourselves a good time
It's nothing at all
Nothing at all
Nothing at all
Mi reflexión está basada en el capitulo uno de Good. Creo que esta capitulo aborda de forma muy inteligente, pero aun más importante a mi punto vista, concreta el problema de la antropología médica entre su corrientes aplicada y teórica. Esto para mi es de gran interés en el curso ya que el problema epistemológico del conocimiento utilizado en el análisis de las dos diferentes corrientes eran una constante disonancia en mi actitud ante la antropología médica. Me parecían polos que se repelían en su análisis y que daba lugar al relativismo en sus marcos teóricos. Las dos corrientes se han separado pero como logra aterrizar el autor muy bien esto se da gracias a las relaciones de poder y su forma de entenderlas.
Mi cita del curso la tomo de la misma lectura. “esto se debe a que la mayoría de antropólogos médicos están básicamente interesado en cuestiones de significado y en las dimensiones simbólicas y epistemológicas de la enfermedad, la curación y la salud. (p681). Concluyen su actuación (p682) con una cita de profeso Joseph Loudon, médico y antropólogo: Una disciplina supuesta empírica que indebidamente alberga preocupaciones epistemológicas corre el peligro desencarrilarse… hay ciertamente algunos aspectos de antropología social [incluyendo por lo menos algunas áreas de etnomedicina] en la que son accesibles categorías externas de referencia más o menos universal, que, utilizadas con cautela razonable, hacen posible los análisis comparativos a lo largo del tiempo y del espacio…
Al hilo de esta crítica, Browner y sus colegas esbozan un programa de investigación para la antropología médica, contrapuesto al enfoque basado en el significado que se centra en estudios comparativos interculturales de los procesos filosóficos humanos que esencialmente afecta a toda la especie y pueden servir como referentes externos necesarios para evitar que la investigación intercultural degenere en puro relativismo.”
Para mi este es el gran dilema de la antropología médica, pero como desarrolla el autor las dos ramas terminaron siendo paradigmáticamente biológicas. Yo esto lo atribuyo fuertemente a las relaciones de poder y el positivismo. La antropología médica aplicada ha sido la más acusada de tener estas características pro biomedicina en su estructura. Pero él a mi punto de vista termina viendo la paja en el ojo de los teóricos que acusan y desvalida, el trabajo de la rama más aplicada desnudando el dilema interpretativo. Señalando los cambios en el conocimiento dentro de un paralelo histórico que encausa la perspectiva de la antropología médica. Como desde sus inicios más aplicados en la sanidad en países en vías de desarrollo hasta el trabajo mas teórico tratando de describir los símbolos detrás de las enfermedades, han estado bajo la influencia de distintas corrientes. Siempre bajo una fuerte influencia de la biomedicina gracias a sus constantes avances y descubrimientos dentro de las ciencias naturales, se ha considerado a su lógica como irrefutable. Y la validez de los trabajos teóricos son puestos entredicho gracias a la explicación que él nos da del uso de las muy útiles pero peligrosas etiquetas creencia, ciencia como un salvador al problema epistemológico.
Estas etiquetas denotan en el fondo una fuerte influencia de la biomedicina en los trabajos teóricos. Ya que caen en el rol de arbitrar que es puramente un símbolo y que es conocimiento. Lo hacen de una forma muy sutil, pero lo hacen. Esto causa el conflicto de no estudiar la lógica detrás de estos símbolos, de cierta forma haciendo de menos a todo lo externo de la cultura occidental y dándole preferencia a la lógica biomédica. Y no es que sea un fenómeno que no tenga explicación. Como dije antes las relaciones de poder y el increíble avance de las ciencias naturales delimitan este camino. Como él propone con los ejemplos de los antropólogos que estudian la relación de los espíritus con la enfermedad, ellos hacen de menos la lógica propia de lo que ellos llaman creencias porque desde su punto de partida en el análisis; lo toman como algo atrasado y no valido, simplemente quieren encontrar relaciones entre símbolos y el poder porque en su marco conceptual ellos creen que lo que realmente sucede con las enfermedades tiene raíces ambientales, psicológicas y sociales. Olvidando por momento que por la misma naturaleza de la antropología médica y su análisis le toca lidiar con cuestiones culturales y biológicas que se entremezclan en el tejido de las estructuras sociales. Que construyen las vida de las personas, el estudio de la cultura y sus dimensiones nos lleva a cuestionarnos las dimensiones de experiencia humana, los conocimientos de la cultura, y la forma de estudiarla.
La creencia vs conocimiento, al paso del tiempo el termino creencia se ha ampliado de ser cerrado a abierto gracias a los cambios filosóficos en su uso ontológico por la ciencia occidental, en la antropología médica por ejemplo, se podría denotar que la afirmación del hecho descrito está siendo conceptualizado epistemologicamente como creencia, una afirmación que da por supuestos jerárquicos de filtros de realidad. Olvidando la naturaleza paradójica de la racionalidad positivista, seria como se califica algo que es ajeno y extraño pero sobretodo considerado como raro, oculto, misterios, etc. El conocimiento humano esta culturalmente moldeado. Historicismo vs lógica de la enfermedad, al final este análisis seria más adecuado para el estudio la antropología médica básicamente porque surge de la experiencia humana, pero teniendo muy en claro las relaciones de poder que empujan y moldean la realidad incluso las que influyen a la elaboración del mismo trabajo y modelos epistémicos.
La antropología médica aplicada debe tener el cuidado delimitar bien su marco teórico, tener fines muy puntuales y ser muy éticos en el trabajo que se realice y la rama mas teórica debe buscar no caer en el empirismo y buscar una descripción más profunda de la lógica y significaciones humanas. Claro cada una de estas recomendaciones tendrá sus limitaciones y también tomar en cuenta la gama de grises que hay entre un tipo y otro de enfoque, ya sea por ejemplo más psicológico que filosófico o etc. No se debería de ver como polos excluyentes sino mas bien complementarios de la curiosa mente humana, para las limitaciones que se debe imponer uno mismo como etnólogo la opciones que brinda el análisis desde la cosntrucción y descostrcucción de la otra.
El capitulo fue como la luz en la oscuridad para mi, siendo sincero, le había perdido la fe al análisis que podría hacer la antropología médica en el campo de la interpretación simbólica entre relaciones más allá de la epidemiología. Había caído en el ciclo relativista y no le encontraba mucho sentido al abordaje etnográfico, y me empecé a decantar por la rama más aplicada, por su naturaleza más palpable y realista ante las problemáticas sociales. Lo que yo deduje del artículo, es si haces trabajo aplicado hay que ser responsable y si se hace teórico se debe ser cuidadoso y tener la capacidad de vislumbrar cuando empezamos a producir, en lugar de interpretaciones validas y tener interpretaciones contrapuestas. Por eso escogí la canción de radiohead I might be wrong, que en este punto refleja de cierta forma mi sentimiento por la clase hasta este punto, el desencanto se transformo en una nueva óptica desde donde no sé muy bien por dónde empezar pero teniendo en cuenta cuales son los errores típicos que se podrían cometer al hablar de algo tan complejo como etnociencia o modelos epistémicos.
Me parece bastante acertada la intervención de Diego al respecto de esta discusión/dicotomía, que aparentemente, existe en la Antropología Médica, así como en todas las otras ramas de la Antropología. Reconozco que constantemente estas dos “ramas”, o más bien modos de abordar la antropología, nos son constantemente explicados, y por lo tanto entendidos, como dos polos: opuestos y repelentes el uno del otro. Sin embargo ¿Será esta división palpable y perceptible? O ¿será que corresponde a la ideología de algunos que así la quisieron entender? Si revisamos la historia de las corrientes de la Antropología podremos entender que la división entre lo aplicado y lo teórico se debe a la búsqueda de nuevos espacios para los nuevos estudiantes que encontraban un sistema atrofiado ya de teóricos, que daba cabida solamente a unos pocos. De esta manera podemos observar que desde nacimiento se supone que estas dos aplicaciones de la antropología son opuestas. Coincido con la opinión de Diego cuando concluye, en base al autor citado por él, que estas más bien no son opuestas, por el contrario puede encontrarse una complementariedad entre ellas. Y para esto debemos de hacer un gran esfuerzo como futuros Antropólogos para hacer de esta división algo del pasado.
ResponderEliminarEn lo personal considero que no puede haber trabajo de Antropología Aplicada sin existir previamente un trabajo de Antropología Teórica, así mismo un trabajo de Antropología Teórica solo encuentra una razón para su existencia si es utilizado como fundamento para un trabajo de Antropología Aplicada. Con esto me refiero, como lo afirma Diego en su conclusión, que un trabajo de Antropología Aplicada debe de encontrar un buen fundamento desde su planteamiento. Si bien el fin último de este tipo de trabajo no es hacer o publicar teoría, como tal, sino más bien hacer un trabajo tangible a favor de la comunidad, no se puede decir que por esto las teorías no son aplicadas. Finalmente en la percepción del antropólogo siempre existe una forma de entender el mundo, y la antropología, lo que bien podría corresponder a una corriente teórica. Que un Antropólogo busque entender una la percepción de una enfermedad desde la ideología de la misma comunidad estudiada no significa que él perderá o podrá inhibir todos los conocimientos previamente adquiridos y entender el mundo de la forma en la que fue educado. De la misma manera si la antropología Teórica no encuentra su razón de existencia sino hasta que esta tiene una incidencia sobre la sociedad. Que hace que algunos teóricos se conviertan en “clásicos”, como les solemos llamar, mientras que otros no. Esto se debe a que los denominados clásicos realizaron teorías aplicables a la sociedad. Esta aplicación solo es llevada a cavo por los mismos antropólogos Aplicados. Puede que no exista una retroalimentación entre ambas, puesto que no existe una “comunicación abierta” entre las mismas, sin embargo la relación no puede ser evitada. Aunque esta se lleve a cavo por intermediarios.