A principios del mes de septiembre fui a un especialista en reflujo ya que desde pequeña padezco reflujo y es muy molesto. Fui a consulta y me dijeron que debían hacerme una endoscopia. Este procedimiento implica una sedación. La endoscopia me la hicieron en el Hospital de las Américas y cuando llegué la enfermera me puso una bata y me pidió que me quitara mis joyas. En la sala se encontraba mi doctor y el anestesiólogo. Él se presento y me enseño el equipo que iban a usar. Me recosté, me sacaron sangre y me dieron la anestesia. Recuerdo haberme mareado mucho, se me durmió la lengua y me dio un ataque de risa. Mi mamá estaba a la par mía y me estaba hablando pero yo no entendía lo que me decía y eso me dio más risa. Luego me despertaron y media sedada pregunté cómo estaba mi estomago. Mi mamá empezó a hacer chistes y yo también dije algunas cosas. No les aconsejo que hablen después de la sedación porque a uno le pueden sacar mucha información o decir algo no adecuado…jeje…La foto me la toma en recuperación, todavía tenía el efecto de la sedación como pueden ver.
Este es un espacio de trabajo para expresar y compartir nuestros aprendizajes, reflexiones y análisis como parte del curso de Antropología Médica (2011) Universidad del Valle. Más información en https://sites.google.com/site/antropologiamedicauvg2011/
martes, 15 de noviembre de 2011
campo 2. endoscopia
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